lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Está la SEC Encubriendo los Crímenes de Wall Street?

Traducido al Español por COVISAL


¿Está la SEC Encubriendo los Crímenes de Wall Street?

Un denunciante afirma que durante las dos últimas décadas, la agencia ha destruido documentos de miles de investigaciones, blanqueando los archivos de algunos de los peores crímenes financieros de la nación.

Por Matt Taibbi
AGosto 17, 2.011 8:00 AM ET

Imagínese un mundo en el cual un hombre es repetidamente investigado por un número de crímenes serios, pero nunca es juzgado, su pizarra es borrada cada vez que los policías fracasan en sustentar un caso. No más especiales en el canal Lifetime donde el asesino es desenmascarado después que la policía se tropieza con intrigas pasadas en algún archivo viejo –“Hey, jefe, ¿sabía usted que este tipo tuvo dos esposas y ambas murieron al caerse por las escaleras?” No más cadenas de robos resueltos cuando un detective hábil ve el mismo nombre aparecer en una de tantas declaraciones de testigos. Este es un mundo diferente, uno mucho más amigable con los delincuentes donde inclusive la sospecha de una mala acción es borrada de los registros.

Eso, ahora parece ser exactamente como la Securities and Exchange Commission (“SEC”) ha estado tratando a los criminales de Wall Street, quienes destrozaron la economía global hace pocos años. Durante las últimas dos décadas, de acuerdo a un informante de la SEC quien recientemente se presentó ante el Congreso, la Agencia ha estado sistemáticamente destruyendo documentos de sus investigaciones preliminares una vez que éstas han sido cerradas. Al blanquear los archivos de algunos de los peores criminales financieros de la nación, la SEC ha mantenido toda una nueva generación de investigadores federales en la oscuridad acerca de investigaciones  pasadas sobre tráfico de influencias, fraudes y manipulación del mercado en contra de empresas tales como Goldman Sachs, Deutsche Bank y AIG. Con sólo apretar unas pocas teclas de un teclado, la evidencia recolectada durante miles de investigaciones –“18.000... incluyendo a Madoff”, tal como un alto funcionario de la SEC lo describió durante una reunión de pánico acerca de la destrucción -han aparentemente desaparecido para siempre en el agujero espacial de la historia.


Bajo un acuerdo que la SEC negoció con la National Archives and Records Administration [“NARA” - Administración Nacional de Archivos y Registros], todos los registros de la Agencia –“incluyendo archivos de casos relacionados a investigaciones preliminares” -deberían ser supuestamente mantenidos por lo menos por 25 años. Pero la SEC usando prácticas para alterar la historia que por primera vez merecen el término sobre usado y usualmente histérico de “Orwelliano” [al estilo de Jorge Orwell], planeó y elaboró un sistema posiblemente ilegal bajo el cual el personal fue orientado para que destruyeran los documentos de cualquier investigación preliminar que no recibió aprobación del personal de alto rango para convertirse en una investigación completa y formal. Increíblemente, la destrucción total de los casos -conocidos como MUIs o “Matters Under Inquiry” [Asuntos Bajo Investigación] -no era algo hecho sigilosamente, en secreto. La División de Cumplimiento de Leyes [Enforcement] de la SEC inclusive lo decía claramente por escrito, en su sitio web interno. “Después que usted haya cerrado un MUI que no se haya convertido en una investigación”, el sitio le indicaba al personal, “usted debe deshacerse de cualquier documento obtenido en conexión con el MUI”.

Muchos de los archivos destruidos involucraban a empresas e individuos quienes luego jugarían un papel prominente en la catástrofe financiera del 2.008. Dos MUIs que involucraban al chantajista Bernie Madoff desaparecieron. Al igual que una investigación en el 2.002 del fraude financiero en Lehman Brothers, al igual que casos de tráfico de influencias en el 2.005 del mismo Banco que pronto se declararía en bancarrota. En una investigación preliminar en el 2.009 de tráfico de influencias por Goldman Sachs fue borrada, junto con registros de por lo menos tres casos involucrando al infame fondo de inversión agresivo SAC Capital.

La amplia destrucción de los registros fue presentada ante el Congreso en julio, cuando un abogado de la SEC llamado Darcy Flynn decidió hacerse informante. De acuerdo a Flynn, quien era responsable en ayudar a administrar los registros de la Comisión, la SEC ha estado destruyendo archivos de investigaciones preliminares desde por lo menos 1.993. Después que él alertó al NARA del problema, Flynn reporta: “Funcionarios de alto nivel corrieron a esconder las graves faltas de la Comisión”.

Como un informante federal protegido, Flynn no puede hablar con los medios. Pero en evidencia presentada ante el Inspector General de la SEC y ante tres Comités del Congreso a comienzos de este verano, el veterano de la Agencia de 13 años de servicio, pinta un cuadro alarmante de una fuerza policial federal que ha sido efectivamente conquistada por los criminales financieros, a quienes debían investigar. En por lo menos un caso, de acuerdo a Flynn, los investigadores de la SEC encontraron obstáculos para presentar un caso en contra de un banco con mucha influencia, al ser imposibilitados por funcionarios de alto nivel de la División de Cumplimiento de Leyes -cuyo Director luego aceptó un cargo lucrativo en el mismo banco al que a ellos les prohibieron investigar. En otro caso, la Agencia encargó la investigación a un bufete privado externo -uno contratado por la empresa bajo investigación. El bufete externo, sorprendentemente, concluyó que ninguna investigación de su cliente era necesaria.  Para completar este proceso burocrático de blanqueo, Flynn dice, la SEC cerró el caso y destruyó los registros.

Mucho se ha dicho en los últimos meses del fracaso total del Gobierno en supervisar a Wall Street; a la fecha, los fiscales federales y estatales aún no han puesto ni siquiera a un ejecutivo de Wall Street detrás de las rejas, por muchos de los crímenes bien documentados relacionados a la crisis financiera. De hecho, las acusaciones de Flynn encajan con una serie de recientes y contundentes críticas a la SEC hechas por reporteros, grupos de vigilia y miembros del Congreso; los cuales todos indican que altos funcionarios reguladores federales le dedican más tiempo a almuerzos, a  chismear y a entrevistarse con pillos de Wall Street, de lo que ellos hacen para atraparlos. Como un antiguo empleado de la SEC lo describe, la Agencia ahora está llena de tantas figuras conectadas a bancos de Wall Street que ya no son investigados que ha sido “infectada con la mentalidad de Goldman desde adentro”.

La destrucción de registros por la SEC, como lo describe Flynn, es algo más que un accidente administrativo o una metida de pata burocrática.  Es el síntoma de un daño cerebral terminal de la Agencia. En algún momento durante ese tiempo, aquellos responsables en la SEC de mantener la vigilancia de los bancos americanos se cayeron y golpearon la cabeza contra un bloque de dinero de Wall Street -un golpe del cual la Agencia nunca se ha recuperado. “Por lo que yo he visto, parece como si la SEC pudiera haber sancionado algún nivel de destrucción de documentos relacionados a casos”, dijo Chuck Grassley, Senador de Alto Nivel del Comité Judicial, cuyo personal ha entrevistado a Flynn. “No tiene sentido que una Agencia responsable de investigaciones quisiera deshacerse de evidencia potencial. Si estas acusaciones son verdaderas, la Agencia necesita explicar por qué destruyó documentos, cuántos documentos destruyó durante qué tiempo y hasta qué punto sus acciones fueron consistentes con la ley”.

¿Cómo los funcionarios de la SEC provocaron que un empleado veterano fiel -un conservador, abogado de nivel medio reacio a ser informante –le contara los secretos más vergonzosos de la Agencia al Congreso? De alguna manera, ellos se lo estaban buscando.

El 18 de mayo de este año, el Director de Cumplimiento de Leyes  Robert Khuzami envió un e-mail masivo al personal de la Agencia con el siguiente asunto: “Abogados con Mala Conducta”. En el e-mail, Khuzami le preguntó a sus subordinados que reportaran cualquier experiencia que ellos pudieron haber tenido donde “la conducta del abogado representando a clientes en… investigaciones haya sido cuestionable”.

Khuzami le estaba pidiendo al personal que contaran cualquier historia de abogados externos actuando sin ética. Pero Flynn aparentemente pensó que su jefe estaba pidiendo ejemplos de abogados “actuando mal” en cualquier parte, inclusive dentro de la SEC.  Y él tenía una historia para compartirla, que él había mantenido oculta por muchos años. “Mr. Khuzami pudo haber recibido algo más de lo que él se esperaba”, el Abogado de Flynn, un antiguo informante de la SEC llamado Gary Aguirre, luego le explicó al Congreso.

Flynn le respondió a Khuzami con una carta con ejemplos de abogados actuando mal dentro de la SEC.  Tenía que ver con un caso durante la temprana carrera de Flynn, en el año 2.000 cuando él estaba trabajando con un grupo de investigadores quienes creían que ellos tenían un caso “pan comido” en contra de Deutsche Bank, el gigante financiero alemán. Unos años antes, Rolf Breuer, el CEO del Banco, le había dado una entrevista al Der Spiegel en la cual él negaba que el Deutsche estuviera involucrado en “inübernahmegespräche” – discusiones de adquisición  – para adquirir a la firma rival, Bankers Trust. Pero la declaración era aparentemente falsa – la cual envió las acciones de Bankers Trust en caída, reduciendo potencialmente el precio de la fusión. Flynn y sus compañeros investigadores, sospechando que los inversionistas del Bankers Trust habían sido  defraudados, abrieron una MUI sobre el caso.

Un Asunto Bajo Investigación (“MUI”) es sólo algo preliminar para ver y mirar -una manera para que la SEC revise la multitud de datos que recibe acerca de transacciones sospechosas, estafas turbias de acciones y declaraciones falsas, y para determinar cuáles de las acusaciones amerita una investigación formal. A nivel de MUI, un investigador de la SEC puede efectuar entrevistas o pedirle a un banco que le envíe voluntariamente información. Elevando un MUI a una investigación formal es crítico, porque  habilita a los investigadores a sacar la ley completa con sus medidas de cumplimiento para patear traseros -citaciones, declaraciones, todo cercano al póker y surfeo acuático. En el caso Deutsche, Flynn y otros investigadores fueron más allá de la etapa de MUI y usaron sus poderes para recopilar declaraciones juradas y documentos que indicaban que bastante “inübernahmegespräche”, de hecho, había estado ocurriendo cuando Breuer habló con el Der Spiegel. Basados en la evidencia, ellos enviaron un “Memorándum de Acción” al funcionario de alto nivel de la SEC, formalmente recomendando que la Agencia avanzara y registrara una demanda en contra de Deutsche.
 
Breuer respondió a la amenaza igual que los grandes bancos como el Deutsche frecuentemente lo hacen. El contrató a un antiguo Director de Cumplimiento de Leyes de la SEC para que cabildeara en la Agencia para que retrocedieran. El ex funcionario  Gary Lynch, presentó una defensa inspirada y creativa, presentando a un experto en lingüística que argumentó que “inübernahmegespräche” sólo significa “avanzado estado de discusiones”. Sin embargo, la solicitud de proceder con el caso fue aprobado por varios niveles del personal de la SEC. Todo lo que se necesitaba para avanzar era la señal de aprobación del Director de Cumplimiento de Leyes, que en ese tiempo era Richard Walker.

Pero entonces una cosa curiosa ocurrió. El 10 de julio de 2.001, Flynn y los otros investigadores fueron informados que Walker se estaba misteriosamente removiéndose él mismo del Caso Deutsche. Dos semanas después, el 23 de julio, la División de Cumplimiento de Leyes le envió una carta al Deutsche que decía: “Investigación en el asunto arriba marcado ha sido cerrado”. El Banco estaba fuera de peligro, la SEC estaba cerrando la investigación de fraude. En contradicción a la práctica usual de la Agencia, ésta no presentó ninguna explicación por su decisión de cerrar el caso.

El 1ro de octubre de ese año, el misterio fue resuelto. Dick Walker fue nombrado Abogado General de Deutsche. Menos de 10 semanas después que la SEC había cerrado la investigación del Banco,  al Director de la División de Cumplimiento de Leyes de la Agencia, le dieron un trabajo cómodo y de alta remuneración en Deutsche.

La influencia de Deutsche en el caso no terminó allí. Unos años después, en el 2.004, Walker contrató a nadie más que a Robert Khuzami, un joven fiscal federal, para unirse a él en Deutsche. Los dos permanecerían en el Banco hasta febrero de 2.009, cuando Khuzami se incorporó a la SEC como el nuevo jefe de Flynn en la División de Cumplimiento de Leyes. Cuando Flynn le envió su carta a Khuzami quejándose acerca de la mala conducta de Walker, él estaba acusando al mismo mentor de Khuzami.

La naturaleza circular del caso ilustra la dinámica de la puerta-giratoria que se ha convertido omnipresente en la SEC. Un estudio reciente del Proyecto de Supervisión Gubernamental encontró que durante los últimos cinco años,  antiguo personal de la SEC registró 789 notificaciones revelando sus intenciones de representar a empresas externas ante la Agencia -algunas veces dentro de días de haber dejado la SEC. Más de la mitad de las notificaciones vinieron de la División de Cumplimiento de Leyes de la Agencia, quienes fueron a batear para la industria financiera cuatro veces más frecuentemente que el antiguo personal de otras divisiones de la SEC.

Incluso una lectura rápida de la lista de los directores de Cumplimiento de Leyes más recientes de la Agencia demuestra claramente que los principales policías de la SEC casi siempre terminaban saltando a trabajos representando a los bancos que ellos supuestamente estaban regulando. Lynch, quien representó a Deutsche en el caso Flynn, sirvió como Jefe de Cumplimiento de Leyes de la Agencia desde 1.985 a 1.989, antes de transferirse a la firma de Davis Polk, la cual posee muchos de los principales clientes de Wall Street. Él fue sucedido por William McLucas, quien se retiró de la SEC en 1.998 para trabajar para WilmerHale, un bufete defensor de Wall Street muy conocido por llevarse los principales veteranos de la Agencia, el cual  algunas veces es referido como “La SEC del Oeste”. Mr. Lucas fue sucedido por Dick Walker, quien se fue a Deutsche en el 2.001 y él fue seguido en turno por Stephen Cutler, quien ahora sirve como Abogado General para JP Morgan Chase. Seguidamente vino Linda Chatman Thomsen, quien se retiró para incorporarse a Davis Polk, sólo para ser reemplazada en el 2.009 por Khuzami, el antiguo protegido de Walker en el Deutsche Bank.

Este carrusel de actuales y antiguos directores de Cumplimiento de Leyes ha dado origen a repetidas acusaciones de impropiedades. En el 2.008, en un caso mencionado por el Inspector General de la SEC, Thomsen se esforzó más allá de lo debido para pasar información valiosa a Cutler, el antiguo Director de Cumplimiento de Leyes quien se había ido a trabajar para JP Morgan. De acuerdo con el Inspector General, Thomsen le señaló a Cutler que la SEC era improbable que tomara una acción que obstaculizara la acción de JP Morgan para la adquisición de Bear Stearns. En otro caso, el Inspector General encontró a un Director Asistente de Cumplimiento de Leyes que fue decisivo en atrasar una investigación sobre el supuesto esquema Ponzi de $7 billones del estafador de Texas, R. Allen Stanford -y entonces dejó la SEC para trabajar para Stanford, a pesar de ser explícitamente negado en hacerlo por la Oficina de Ética de la Agencia. “Cada abogado en Texas y más allá va a hacerse rico en este caso, OK?” El funcionario después explicó: “Yo odiaría quedarme en las líneas laterales”.

No es extraño, entonces, que personal de la SEC frecuentemente tenga problemas en obtener aprobación de sus jefes para una investigación total en contra de inclusive de los más flagrantes criminales. Para que una MUI completa se convierta en una investigación formal, tiene que hacer unos saltos peligrosos desde el personal de carrera de los niveles bajos como Flynn, hasta el nivel más alto de la puerta-giratoria, donde la gerencia de alto nivel está compuesta principalmente de ejecutivos nombrados de alto precio del sector privado quienes tienen lazos fuertes sociales y profesionales con los mismos bancos que ellos estarán a cargo de regular. Y si la gerencia senior no aprobaba una investigación, los documentos frecuentemente terminaban siendo destruidos -como Flynn descubriría después.

Después del fiasco del Deutsche Bank sobre el Bankers Trust, Flynn continuó trabajando en la SEC por cuatro años más. El brevemente dejó la Agencia para probar en el negocio de bienes raíces, entonces regresó en el 2.008 para servir como abogado en la División de Cumplimiento de Leyes. En enero de 2.010, el aceptó nuevas responsabilidades que incluían ayudar a administrar la disposición de los registros para la División -y entonces fue cuando él por primera vez se enteró de la posible destrucción ilegal de los archivos de MUIs por la Agencia.

Flynn descubrió instrucciones en el sitio web interno de la División de Cumplimiento de Leyes, ordenando al personal la destrucción de “cualquier registro obtenido en conexión” con MUIs cerradas. Las instrucciones parecían violar la Ley Federal, la cual da la responsabilidad de mantener y destruir todos los registros a la National Archives and Record Administration  (“NARA”). Durante la década anterior, de hecho, la SEC había llegado a un acuerdo con NARA estipulando que los archivos de investigaciones deberían ser mantenidos por 25 años -y que si cualquier archivo tenía que ser destruido después de eso, la destrucción debía de ser hecha por NARA y no por la SEC.

Pero Flynn pronto se enteró que miles de registros de investigaciones preliminares ya no existían. En su carta al Congreso, Flynn estima que la práctica de destruir MUIs había comenzado desde 1.993 y había resultado en la destrucción de por lo menos 9.000 archivos de casos. De todas las miles de denuncias que habían llegado a la SEC y las miles de entrevistas que habían efectuado el personal de la Agencia, todo lo que quedaba eran unas pocas líneas superficiales de cada caso. La montaña de evidencia recopilada ya no existía.

Para leer la lista de casos muertos y enterrados que Flynn presentó ante el  Congreso es como ver a través de una cámara infrarroja en una casa de espantos de la crisis financiera, con los fantasmas de demandas que se dejaron pasar, centellando hacia atrás y hacía adelante de la pantalla. Un fragmento de la lista:

PARTES              No. MUI       ABIERTO-CERRADO                 ASUNTO

Goldman Sachs   MLA-01909        06/99 - 04/00       Manipulación de mercado
Deutsche Bank   MHO-09356        11/01 – 07/02      Tráfico de influencias
Deutsche Bank   MHO-09432        02/02 - 08/02       Manipulación de mercado
Lehman Brothers        MNY-07013        03/02 - 07/02       Fraude financiero            
Goldman Sachs   MNY'08198         11/09 - 12/09       Tráfico de influencias

Un MUI -caso MNY-08145 -involucraba alegatos de tráfico de influencias en AIG el 15 de septiembre de 2.008, exactamente en el medio del colapso financiero del gigante. En ese caso, una empleada de AIG llamada Jacqueline Millan reportó irregularidades en las transacciones de las acciones de AIG a sus superiores, sólo para encontrarse despedida. Increíblemente, en cambio de indagar en el asunto mismo, la SEC acordó aceptar “una investigación interna por un abogado externo o AIG”. La última nota en el archivo indica que “el personal planea hablar con el abogado externo el lunes 24 de agosto [2.009], cuando ellos compartirán con nosotros lo que encuentren”. El hecho que la SEC confió en los abogados de AIG para investigar el asunto, demuestra la manera incongruente del enfoque de la Agencia sobre estas investigaciones en la era del colapso. La SEC formalmente cerró el caso el 01 de octubre de 2.009.

El episodio de AIG enfatiza aún otro obstáculo que los MUIs sufrían en el camino a convertirse en investigaciones formales. Durante la década pasada, la SEC rutinariamente comenzó a permitir que las empresas financieras se investigaran a sí mismas. Imagínese al LAPD [Los Angeles Police Department] amablemente pidiéndole a pandillas de maleantes y a sus abogados que emitan un reporte sobre si o no un ametrallamiento por parte de los maleantes debería de ser presentado ante un gran jurado -esto es básicamente como la SEC ahora maneja muchas de sus investigaciones preliminares contra objetivos en Wall Street.

La evolución hacia este modelo de auto vigilarse a sí mismos comenzó en el 2.001, cuando un conglomerado de transporte y servicios de comida llamado Seaboard agresivamente investigó un caso solitario de fraude contable en una de sus subsidiarias.

Seaboard despidió a las partes culpables e hizo cambios drásticos en sus prácticas internas -y la SEC estuvo tan impresionada que implementó una nueva política de darle “crédito” a empresas que se auto vigilan. En la práctica, esto significa que la Agencia simplemente se hace a un lado y permite que las empresas se den una palmadita en la mano ellos mismos. En el caso contra Seaboard, de hecho, la SEC premió a la empresa al no emitirle ninguna multa.

De acuerdo a Lynn Turner, un antiguo Jefe de Contabilidad de la SEC, el Caso Seaboard también dio lugar a que la SEC comenzara a permitirle a las empresas contratar a su propio abogado para efectuar sus propias investigaciones. Al comienzo, dice él,  el proceso funcionó bastante bien. Pero entonces el Presidente Bush nombró al notorio amigo de la industria Christopher Cox como Jefe de la SEC y las “investigaciones externas” se convirtieron en trabajos de blanqueo. “Las investigaciones hoy en día probablemente no valen el dinero que usted gaste en ellas”, dijo Turner.

Harry Markopolos, un examinador certificado de fraudes, mejor conocido por anunciar una advertencia no escuchada acerca de Bernie Madoff en el año 2.000, dice que la práctica de la SEC de pedirle a los sospechosos investigarse a sí mismos es absurdo.  En una investigación seria, él dice: “La última persona en la que usted puede confiar es la persona que está siendo acusada o su abogado”. La práctica ayudó a Madoff a escapar por años. “La SEC tomó la palabra de Bernie como un todo”, dijo Markopolos.

En la SEC, al darse cuenta que la Agencia estaba destruyendo documentos, Flynn se preocupó que estuviera ignorando una práctica ilegal. Entonces, en el verano del año pasado, él se contactó con NARA para que lo guiaran sobre el asunto.

Esa solicitud activó una respuesta preocupante de parte de Paul Wester, Director de Registros Modernos de NARA. El 29 de julio, Wester le envió una carta a Barry Walters, quien supervisa las solicitudes de documentos de la SEC. “Nosotros recientemente nos enteramos por parte de Darcy Flynn... que por los últimos 17 años la SEC ha estado destruyendo archivos de Matters Under Inquiry”, Wester escribió: “Si usted confirma que archivos federales han sido destruidos inapropiadamente, por favor asegúrese que ninguna destrucción adicional se lleve a cabo y preséntennos un reporte escrito dentro de 30 días”.

Wester copió la carta a Adam Storch, un antiguo ejecutivo de Goldman Sachs quien un año antes había sido nombrado como Ejecutivo Gerente de la División de Cumplimiento de Leyes. El nombramiento de Storch no se llevó a cabo sin controversia. “Yo no estoy seguro qué es más espantoso”, Daniel Indiviglio de The Atlantic observó: “Que este tipo trabajó en un banco de inversiones que muchos creen que tiene una ética cuestionable y una conexión cómoda en Washington, o que él sólo tiene 29 años”. En cualquier caso, Storch reaccionó a la carta de NARA de la manera que la SEC frecuentemente lo hace -dándole vueltas a los vagones y esforzándose para encontrar una manera de deshacerse del problema sin admitir nada.

El pasado agosto, a medida que el reloj de NARA llegó a su límite de los 30 días, Storch y dos abogados de alto nivel de la SEC sostuvieron una reunión con Flynn para discutir cómo responder.  Las notas de Flynn de la reunión,  las cuales él presentó ante el Congreso, muestran al personal de la SEC preguntándose en voz alta si admitir la verdad a NARA pudiera ser una mala idea, dado el hecho que pudiera haber responsabilidad criminal.

“Nosotros pudiéramos decir que no creemos que ha habido destrucción inconsistente con el calendario”, Flynn cita a Ken Hall, un “assistant chief counsel” de la SEC, quien lo dijo.

“Hay implicaciones en admitir lo que fue destruido”, Storch replicó. “No sería inteligente para mí exponerme voluntariamente. Si esto conduce a algo, lo que suena en mi oído es que Barry [Walter funcionario de documentos de la SEC] dijo: “Esto es serio, pudiera conducir a responsabilidad criminal”.

Cuando se presentó el asunto de cuántos archivos fueron destruidos, Storch contestó: “18.000 MUIs destruidos, incluyendo Madoff”.

Cuatro días después, la SEC respondió a NARA con una cómica e intrincada negación  ambigua. “La División no está consciente de ninguna instancia específica de la destrucción de archivos de ningún otro MUI”. La carta dice: “Pero nosotros no podemos decir con seguridad que ningún documento haya sido destruido durante los últimos 17 años”. La carta continúa agregando que “la División ha tomado pasos... para asegurarse que ningún archivo de MUIs sea destruido mientras nosotros revisamos este asunto”.

Traducción: Hey,  a lo mejor archivos fueron destruidos o a lo mejor estos no lo fueron. Pero, si nosotros destruimos archivos, nosotros prometemos que no lo haremos otra vez – por ahora.

La falta de voluntad de la SEC de admitir la mala conducta dejó a Flynn en una posición precaria. La Agencia tiene una mala fama remarcable cuando se refiere a lidiar con informantes. En el 2.005 cuando el abogado de Flynn, Gary Aguirre, trató de perseguir un caso de tráfico de influencias en contra de Pequot Capital que involucraba a John Mack, el futuro CEO de Morgan Stanley, él fue despedido mientras estaba de vacaciones. Dos Comités del Senado luego determinaron que Aguirre, quien desde entonces ha abierto una práctica privada representando a informantes, fue despedido inapropiadamente como parte de “un proceso de represalia” por la SEC. Dos informantes en el Caso Stanford, Julie Preuitt y Joel Sauer, también sufrieron represalias – incluyendo castigos y demociones -después que presentaron preocupaciones acerca de investigaciones superficiales. “No hay mecanismo para elevar estos asuntos en la SEC”, dice otro antiguo informante.  Contactar al Inspector General de la Agencia, él agrega, es considerado como la “opción nuclear” - un paso “que es muy conocido como la destrucción de carreras profesionales”.

En el caso de Flynn, ambos él y Aguirre trataron de mantener el asunto internamente, apelando a la Presidenta de la SEC Mary Schapiro con una promesa  de no ir a una agencia externa si ella le otorgaba a Flynn protección en contra de represalias. Cuando dicha oferta no fue ofrecida, Flynn fue al Inspector General de la Agencia antes de enviar una carta detallada acerca de la mala conducta a los tres Comités del Congreso.

Una de las oficinas que Flynn contactó fue la del Senador Grassley, quien estaba en medio de su propia batalla con la SEC.  Frustrado con el fallo de la Agencia de no castigar a grandes jugadores en Wall Street, el Republicano de Iowa había comenzado una investigación sobre cómo la SEC le da seguimiento a denuncias externas. Específicamente él le escribió una carta a FINRA, otra agencia reguladora, para preguntar cuántas denuncias habían sido referidas a la SEC acerca de SAC Capital, un fondo agresivo de inversión administrado por el reptil billonario y vendedor-rápido, Stevie Cohen.

SAC por mucho tiempo había sido acusada de una variedad de impropiedades, desde tráfico de influencias a hostigamiento. Pero ningún cargo en la historia reciente de Wall Street es más loco que un episodio involucrando al ejecutivo de SAC llamado Pian Jiang, quien fue acusado en el 2.006 de elaborar un programa de rito de iniciación con tortura. De acuerdo a la demanda civil que luego fue retirada, Jiang supuestamente obligó a un nuevo asesor de inversiones llamado Andrew Tong, a tomar hormonas femeninas, a ir al trabajo vestido de mujer y con lápiz labial puesto, a llevar “objetos extraños” insertados en su recto y permitirle a que Jian le orinara en su boca. (Yo no estoy inventando esto).

Grassley se enteró que durante los últimos diez años, FINRA ha referido 19 denuncias acerca de transacciones sospechosas en SAC a los reguladores federales. Curioso en saber cuántas de estas referencias han sido investigadas, Grassley le escribió a la SEC el 24 de mayo, pidiendo evidencia que la Agencia ha investigado apropiadamente los casos.

Dos semanas después, el 09 de junio, Khuzami le envió una respuesta sorprendentemente brusca: “Nosotros generalmente no hacemos comentarios sobre el estatus de nuestras investigaciones o referencias relacionadas y por lo tanto, no estamos facilitando información con respecto a referencias específicas de FINRA que usted identificó”. Traducción: Nosotros no vamos a darle los archivos, entonces oblíguennos.

Grassley luego se enteró que FINRA realmente había referido 65 casos acerca de SAC a la SEC, corroborando que la falta de investigaciones serias es aún más inexplicable. Molesto con la respuesta de Khuzami, él envió otra carta a la SEC el 15 de junio demandando una respuesta, pero ninguna respuesta ha sido recibida.

En el interim, la oficina de Grassley fue contactada por Flynn, quien explicó que dentro de los MUIs perdidos él había descubierto al menos tres involucrando a SAC  -uno en el 2.006, uno en el 2.007 y uno en el 2.010, con cargos de tráfico de influencias y manipulación de divisas. Todos los tres casos fueron cerrados por la SEC y los archivos aparentemente destruidos.

El 17 de agosto, Grassley le envió a la SEC una carta acerca de los alegatos de Flynn, demandando saber si efectivamente era verdad que la SEC había destruido los archivos. El también preguntó si el fallo de la Agencia en producir evidencia sobre la investigación de SAC Capital estaba relacionado a los MUIs faltantes.

El Inspector General de la SEC está investigando los MUIs destruidos y tiene planes de emitir un reporte. NARA también está buscando respuestas. “Nosotros le pedimos a la SEC investigar este asunto y estamos esperando su respuesta”, dijo Laurence Brewer, un funcionario de registros de NARA. Por su parte, la SEC está tratando de explicar aparte la ilegalidad de sus acciones a través de un truco sistemático. John Nester, el vocero de la Agencia, reconoce que “documentos relacionados a MUIs” han sido destruidos. “Yo no tengo ninguna razón para creer que no ha sido una política”, dijo él. Pero Nester sugiere que dichos documentos “no cumplen con la definición federal de un registro” y por lo tanto no tienen que ser preservados bajo la Ley Federal.

Pero aunque funcionarios de la SEC logren esquivar cargos criminales, no cambiará lo que ocurrió. El principal policía financiero destruyó más de una década de inteligencia valiosa que ellos habían recolectado sobre algunos de los delincuentes más atroces de Wall Street. “El no mantener los MUIs por la SEC -usted puede ver por qué esto pudiera ser terrible”, dice Markopolos, el famoso examinador de fraudes que descubrió el Caso Madoff.  La razón que usted quisiera mantenerlos es para construir un patrón. De esa manera, si usted obtiene cinco MUIs durante un período de 20 años sobre algo similar involucrando a la misma empresa, usted debería poder conectar los puntos y decir: “Tú sabes, yo tenía cinco MUIs -ellos probablemente están haciendo algo. Vamos a desmantelar ese sitio. Destruye los MUIs y los bancos de Wall Street pueden cometer el mismo crimen una y otra vez, sin que nadie nunca lo sepa”.

La regulación no es una panacea. La SEC hubiera podido colocar agentes federales en cada esquina del bajo Manhattan durante la última década y pudiera no haber ni siquiera puesto una abolladura sobre la ola de corrupción masiva y de fraude que dejó a nuestra economía en llamas hace tres años. Y aunque el personal de la SEC del tope hasta abajo hubieran estado completamente comprometidos de sacar de sus raíces a la corrupción financiera, la Agencia pudiera haber estado seriamente limitada por la falta de recursos que frecuentemente la obliga a abandonar casos prometedores debido a la falta de personal. “Siempre es un control de selección de prioridades”, es como un veterano de la SEC lo llama. “Y es peor ahora”.

Pero nosotros igualmente estamos en la oscuridad acerca de otro hipotético. Olvídese acerca de lo que pudiera haber sido si la SEC le hubiera dado seguimiento seriamente a todos esos MUIs perdidos. ¿Qué tal si un grupo pequeño de ellos  se hubieran convertido en casos reales? ¿Cuántos inversionistas pudieran haber sido salvados de pérdidas desastrosas si Lehman Brothers hubiera sido forzado a revelar su dudosa contabilidad en el 2.002? ¿Pudiera la necesidad de rescate con dinero de los contribuyentes haber sido minimizada si casos de fraudes en contra del Citigroup y Bank of América hubieran sido perseguidos en el 2.005 y 2.007? ¿Y hubiera el Gobierno de los Estados Unidos duplicado el monto del rescate de AIG, si hubiera sabido que algunos de los ejecutivos de la empresa eran sospechosos de tráfico de influencias en septiembre de 2.008?

No hace falta decirlo que ninguna agencia policial ordinaria premeditadamente destruiría su propia evidencia. De hecho, cuando se refiere a una variedad de delincuentes, más y más agencias policiales están capturando a los criminales con la ayuda de amplias bases de datos bien mantenidas. “El policía común depende cada día más de la data”, dice Bill Laufer, un profesor de Criminología de la Universidad de Pennsylvania. “Por un sin número de razones, si bien, nosotros estamos hambrientos de buenos datos sobre crímenes de cuello blanco y corporativos. Por lo tanto si tenemos poca data y la destruimos sin ningún requisito legal para hacerlo, pide una explicación muy creativa”.

Nosotros nunca sabremos cuál hubiera sido el impacto de esos casos destruidos, nosotros nunca sabremos si esos casos fueron cerrados por buenas o malas razones. Nosotros nunca sabremos quién escapó impune con qué, por qué los reguladores federales le pusieron cemento a un enorme saco de ropa sucia de Wall Street y lo lanzaron en un lago para no ser visto nunca más.

http://www.rollingstone.com/politics/news/is-the-sec-covering-up-wall-street-crimes-20110817