lunes, 12 de mayo de 2014

Carta Abierta de COViSAL a los Liquidadores Conjuntos y al Tribunal de Antigua Objetando a la carta de pagos “Preferenciales” y “Propuesta”

COALICION VICTIMAS DE STANFORD AMERICA LATINA (COViSAL)

12 de Mayo 2014                         (Traducción al español por COViSAL)


Carta Abierta de COViSAL a los Liquidadores Conjuntos y al Tribunal Supremo Justicia de Antigua y Barbuda, objetando a la carta de pagos “preferenciales” y “Propuesta”

La Propuesta de los Liquidadores Conjuntos a las Víctimas de Stanford: ¿Miseria, intimidación o ambas?

El 17 de febrero 2014, COViSAL denunció las acciones de los Liquidadores Conjuntos de recobrar fondos de las víctimas inocentes al enviarles una carta devastadora pidiéndoles devolver dinero retirado de sus cuentas durante los seis meses anteriores al colapso del Stanford International Bank Limited (“SIBL”). Ellos exigieron una respuesta dentro de 120 días de haber recibido la carta. La respuesta de COViSAL la pueden leer en el siguiente link: http://covisal.blogspot.com/2014/02/stanfords-victims-defrauded-again-by.html

Los Liquidadores Conjuntos del SIBL, Marcus Wide y Hugh Dickson de Grant Thornton, entonces enviaron otra carta con fecha 9 de abril de 2014 a un grupo selecto de víctimas inocentes con una propuesta titulada:  Stanford International Bank Limited in Liquidation – Propuesta Reclamos Preferenciales y Proceso de Distribución.

La carta dice que las víctimas inocentes recibieron pagos “preferenciales” de acuerdo a la interpretación por los Liquidadores Conjuntos del International Business Corporation Act (“IBCA”) de Antigua.  Tenemos razones de creer que dicha intención de recuperar los supuestos pagos “preferenciales” están errados bajo la Sección 204 de la IBCA. Esta Acta parece aplicar a la corporación, sucursales, directores, funcionarios y accionistas, y no a los depositantes. Adicionalmente los Liquidadores Conjuntos están seleccionando acreedores de quienes el supuesto pago “preferencial” fue pequeño en comparación con su reclamo admitido y ofreciéndoles un acuerdo de “dificultad” para que participen en la distribución del 1% que actualmente se lleva a cabo.

El acuerdo de “dificultad” estipula que quienes estén de acuerdo recibirán dos tercios de cada distribución mientras los Liquidadores Conjuntos mantienen un tercio hasta que el monto “preferencial” sea recuperado por completo. Este trato es esencialmente un plan de pago que distribuye los pagos del supuesto monto “preferencial” durante un largo periodo mientras permite a las víctimas recibir una porción de la distribución. Aquellos que acepten este acuerdo estarán renunciando a sus derechos si el Tribunal encuentra que los esfuerzos  de los supuestos pagos “preferenciales” es ilegal, y aun más grave, estarían admitiendo de haber recibido pagos “preferenciales” – una descarada falsedad para la mayoría de las familias inocentes miembros y seguidores de COViSAL.

Es importante recalcar que los retiros hechos por la mayoría de estos depositantes durante los seis meses previos al cierre de las operaciones del SIBL no fueron pagos “preferenciales” como presumen, pero retiros legítimos de parte de su principal invertido por los dueños verdaderos del dinero, el cual ellos depositaron y retiraron del banco durante el curso ordinario de las actividades comerciales del banco. Estos retiros fueron hechos con derecho y de buena fe, y de ninguna manera se hicieron con información “preferida” previa a la caida inminente del banco. Familias retiraron parte de su capital invertido regularmente para pagar por su gastos de manutención y vivienda, tratamientos médicos, para ayudar a familiares en problemas, iniciales, gastos para negocios, etc.

Adicionalmente, los depositantes de CDs llenaron una Aplicación de Cuenta para Depositante sujeta la Términos y Condiciones Generales y Términos de Deposito del banco. Este último permitía que depositantes hicieran retiros de sus cuentas de CDs en cualquier momento. (Ver copias de los documentos del banco).

El reclamo de pago “preferencial” se basa completamente en la suposición que estos depositantes de alguna manera tenían conocimiento previo al inminente cierre del SIBL. La realidad obvia, es el hecho que la carga de la prueba recae sobre los liquidadores. ¿Dónde está la evidencia que prueba que estos depositantes recibieron información que los pondría en una mejor posición en caso del fracaso del banco? ¿Dónde está la documentación que implica a depositantes específicos de este supuesto “tratamiento preferencial”?

En cambio de hacer su trabajo requerido para determinar quiénes actualmente recibieron pagos “preferenciales”, los liquidadores decidieron enviar una notificación global que en esencia acusa a todos fuera de la jurisdicción legal de los Estados Unidos de ser cómplices de esta atrocidad, sin importarles la falta de pruebas. Hemos notado que ellos se han enfocado en los inversionistas de América Latina con reclamos escritos en inglés, esperando que inversionistas inocentes capitulen a sus deseos por miedo y confusión. Esta propuesta pone a las víctimas contra la espada y la pared, y no les deja ninguna opción sino cumplir y admitir culpabilidad de haber recibido pagos “preferenciales” con su propio dinero o estar sujetos a no recibir distribuciones futuras.

Los Liquidadores Conjuntos saben cómo manipular las leyes y el proceso de la liquidación para seguir cobrando horas laborables para Grant Thornton y asegurarse un pago mensual con el remanente de los ahorros de las víctimas hasta que estos desaparezcan. El Síndico de los Estados Unidos intentó tomar el mismo camino pero fue detenido por la Quinta Corte de Apelaciones de los Estados Unidos el 13 de noviembre de 2009. La SEC también comentó que no había buenas razones de políticas en permitir que un síndico recuperara capital invertido de inversionistas totalmente inocentes. “Forzar a los inversionistas inocentes a regresar fondos que ellos contribuyeron a la entidad en quiebra no hace nada más que crear nuevas víctimas del fraude porque priva a esos inversionistas de sus actuales contribuciones”.  Esto es la parte central de nuestra objeción sobre los alegatos de los supuestos pagos “preferenciales”.  Después de fracasar en desplumar a los inversionistas estadounidenses con este reclamo de pagos “preferenciales”,  los liquidadores están persiguiendo a los inversionistas internacionales quienes no tienen una SEC para protegerlos. Ellos están contando con el hecho que estos inversionistas no tienen voz. Nosotros en COViSAL estamos aquí para informarles que ellos están errados – nuestro único propósito es darles una voz a quienes no la tienen, en crear una plataforma donde las víctimas Latinoamericanas puedan recibir las herramientas para defenderse por sí mismos y que no sean embaucados por abogados avaros.

Referente a los alegatos de que estos inversionistas tenían conocimiento del colapso de las entidades de Stanford en los seis meses previos, ¿cómo es posible que inversionistas ordinarios a medio mundo de distancia obtuvieron este conocimiento antes de quienes estaban a cargo en la cúpula de Stanford? Los siguientes párrafos fueron obtenidos de un documento de la Corte estadounidense titulado: Class Action Complaint Wilkinson, Reed v. BDO USA, LLP and BDO International Ltd., Page 23:

“El 4 de febrero, 2009, en adelanto a una declaración ante la SEC, funcionarios del Stanford Financial Group se reunieron son sus abogados externos en Miami. Dos días después, el 6 de febrero, 2009, el viejo amigo de Allen Stanford, Frans Vingerhoedt le envió un email, copiando a David Nanes, que ilumina el desmoronamiento del imperio del Stanford Financial Group:

[L]as cosas están comenzando a desenredarse rápidamente en nuestro lado del Caribe y de América Latina…[n]osotros necesitamos elaborar una estrategia para darle preferencia a ciertas transferencias de gente con influencia en ciertos países, si no, nosotros veremos una corrida del banco la próxima semana…[t]odos nosotros sabemos lo que significa. Hay verdaderas balas haya afuera con mi nombre [sic], el nombre de David y el de muchos otros y estas son muy reales…[T]odos nosotros estamos juntos en esto..”

Uno puede deducir del email de Frans Vingerhoedt, Presidente del Stanford Caribbean Investment, LLC, con fecha 6 de febrero, 2009, que la corrida del banco pudo haberse iniciado la semana del 9 de febrero, 2009, como la fecha más temprana. ¿Cómo las víctimas inocentes acusadas erróneamente en su carta pudieron haber descubierto y haber explotado esta información antes que el mismo Stanford? De hecho, los asesores financieros fueron entrenados muy bien para evitar que los depositantes redimieran sus CDs, y los convencían para que los renovaran. Ellos usaron todo tipo de artimañas y tácticas de intimidación para evitar que los depositantes canjearan sus CDs. Ellos fueron muy exitosos y muy bien compensados.

La insistencia de los Liquidadores Conjuntos en perseguir recobros en contra de inversionistas inocentes son apoyadas ni por la lógica ni la ley. El patrimonio incurrirá grandes gastos con probabilidades mínimas de recuperación –dinero que pudiera ser distribuido a las víctimas necesitadas. Nosotros consideramos que los reclamos en contra de inversionistas inocentes para el retorno de su principal no tienen ningún mérito.

¿Por qué prolongar el sufrimiento de víctimas inocentes que ya están agobiados y no tienen los recursos para defenderse ante la Corte de Antigua?

/s/Jaime R. Escalona
Jaime R. Escalona
On behalf of COViSAL
Director
Coalición Víctimas de Stanford América Latina (COViSAL)
http://covisal.blogspot.com/ ; Twitter: @COVISAL

Anexos (3)


cc. Joint Liquidators of SIBL, High Court of Justice Antigua & Barbuda